miércoles, 9 de noviembre de 2011

ABUSO A MENORES

El abuso físico es una lesión no accidental (moretones, fracturas severas, daños que conducen a la muerte) causada por puñetazos, patadas, mordidas, sacudidas del cuerpo, desplazamientos, cuchilladas, sofocamientos, quemaduras, golpes (con la mano, con una varilla, cinturón u otro objeto) o alguna otra manera de causar daño provocada por el padre, cuidador u otra persona a cargo del niño.1 A estos daños se les considera una forma de abuso sin importar si la persona a cargo del niño tenía o no la intención de causar un daño. No se considera una forma de abuso cuando alguien recurre a la fuerza física para disciplinar a un niño (con nalgadas o el uso de la palmeta) siempre y cuando sea un castigo racional y el niño no sufra un daño corporal.
Se considera negligencia o abandono cuando un padre, guardián o la persona a cargo del niño no se preocupa por atender las necesidades básicas para asegurar su bienestar. La negligencia puede ser:
  • Física (cuando no se proveen las necesidades básicas como una vivienda o alimentos, o cuando no hay supervisión adecuada)
  • Médica (cuando no se provee el tratamiento médico o de salud mental necesario)
  • Educacional (cuando se le niega al niño el derecho a la educación o cuando se ignoran necesidades escolares especiales)
  • Emocional (la inatención de las necesidades emocionales del niño; cuando se le permite usar el alcohol y las drogas; cuando no se le da un cuidado psicológico adecuado)
Estas situaciones no son automáticamente un indicio de abandonado. A veces los valores culturales, los estándares de atención médica en una comunidad o los embates de la pobreza pueden conducir a estas inatenciones, y por esto es importante que las familias reciban información y asistencia cuando se encuentran en estas situaciones. Una familia que no se beneficia de la información y los recursos disponibles pone en peligro la salud y la seguridad del niño, y puede ser necesaria una intervención por parte de los profesionales del bienestar de menores. Según CAPTA, se considera negligencia médica cuando peligra la vida de un niño y no recibe el tratamiento adecuado para sobrevivir. Sin embargo, en muchos estados la definición legal de la negligencia deja exentos a aquellos padres que han optado por no buscar atención médica para sus hijos por razón de creencias religiosas que prohíben estos tratamientos. Una enmienda a la ley CAPTA establece que las leyes federales no tienen precedente cuando un estado añade este tipo de provisión a su definición del abandono.
El abuso sexual ocurre cuando un padre, madre o cuidador juega con o acaricia los genitales de un niño; o cuando hay penetración, incesto, violación, sodomía, exhibicionismo o explotación por medio de la prostitución o la producción de materiales pornográficos. CAPTA define al abuso sexual como "el empleo, el uso, la persuasión, la instigación, la provocación o la coerción de cualquier niño para que participe en un acto sexual, o el asistir a otra persona para que sea partícipe de una conducta sexualmente explícita, o la simulación de dicha conducta con el propósito de producir la represtación visual de dicha conducta; o la violación, y, en casos donde haya un cuidador o una relación interfamiliar, la violación de un menor, el abuso, la prostitución o alguna otra forma de explotación sexual de los niños, o el incesto con los niños."
El abuso emocional (o abuso psicológico) es un comportamiento recurrente que impide el desarrollo emocional de un niño y perjudica su autoestima. Este comportamiento puede incluir la crítica constante, las amenazas, el rechazo, así como la falta de amor, cariño o apoyo. El abuso emocional es difícil de comprobar, y por esta razón es posible que los servicios de protección de menores no puedan intervenir sin evidencia de que existe un daño físico o mental. El abuso emocional casi siempre se manifiesta cuando se identifican otras formas de abuso.
El abandono se define en muchos estados como una forma de negligencia o descuido. Por lo general, se considera que un niño ha sido abandonado o descuidado cuando se desconoce la identidad de los padres o su paradero; cuando se deja solo al niño en circunstancias donde sufre daños graves; o cuando los padres no mantienen el contacto o no proveen el apoyo necesario durante un periodo de tiempo determinado.
El abuso de sustancias es un elemento de la definición del abuso y la negligencia de menores en muchos estados. Varios estados incluyen las siguientes actividades como una forma de abuso y negligencia de menores.



        

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